domingo, 1 de junio de 2014

WINTERLONG

Una noche fría de mayo ambos salieron para entrar en calor. Los dos venían de pasar el invierno tiritando en una cueva.

Y así fue como la estalactita, fina y alargada, hizo de cada una de sus lágrimas de invierno un centímetro.

Y así fue como la estalagmita, redondeada y maciza, despertó al sentir el roce frío y húmedo de la estalactita.

No se formó columna, el mismo calor que las unió las separó.


Cosas que pasan en las cavernas de Barcelona.


No hay comentarios:

Publicar un comentario